Los teléfonos móviles, el correo electrónico, WhatsApp y las plataformas de trabajo permiten mantener una comunicación inmediata entre empresas y trabajadores. Sin embargo, esta disponibilidad permanente también puede prolongar la jornada laboral y dificultar el descanso.
Para evitarlo, las empresas deben respetar el derecho a la desconexión digital de sus trabajadores. Además, deben elaborar una política de desconexión digital que determine cómo se utilizarán las herramientas profesionales fuera del horario de trabajo.
La política de desconexión digital no consiste únicamente en recomendar que no se contesten correos por la noche. Debe establecer criterios concretos sobre comunicaciones, reuniones, urgencias, teletrabajo, vacaciones y utilización de dispositivos electrónicos.
La obligación afecta también a las pequeñas empresas. El número reducido de empleados no elimina la necesidad de disponer de una política de desconexión digital.
En esta entrada explicamos qué es la política de desconexión digital, qué empresas deben implantarla, cómo debe elaborarse y qué medidas puede incluir.
Qué es la política de desconexión digital
La política de desconexión digital es un documento interno que regula el derecho de los trabajadores a no atender comunicaciones profesionales fuera de su tiempo de trabajo.
Su finalidad es garantizar que el uso de teléfonos, ordenadores, correos electrónicos y aplicaciones profesionales no invada los periodos de descanso.
La política de desconexión digital puede establecer que, fuera de la jornada, los trabajadores no están obligados a:
- Contestar llamadas profesionales.
- Leer o responder correos electrónicos.
- Atender mensajes de WhatsApp.
- Acceder a plataformas internas.
- Participar en videollamadas.
- Resolver tareas pendientes.
- Revisar notificaciones.
- Permanecer conectados o disponibles.
Por tanto, la política de desconexión digital protege el descanso diario y semanal, las vacaciones, los permisos y las situaciones de suspensión del contrato.
También ayuda a diferenciar claramente el tiempo de trabajo del tiempo personal, especialmente cuando se trabaja desde casa.

¿Es obligatoria la política de desconexión digital?
Sí. Las empresas deben elaborar una política interna dirigida a sus trabajadores, incluidos quienes ocupan puestos directivos.
Esta obligación se encuentra recogida en el artículo 88 de la Ley Orgánica 3/2018, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales. La norma reconoce el derecho a la desconexión digital fuera del tiempo de trabajo y exige al empleador elaborar una política interna, previa audiencia de los representantes de los trabajadores. Ley Orgánica 3/2018, artículo 88
El Estatuto de los Trabajadores también reconoce el derecho a la intimidad en el uso de dispositivos digitales, la desconexión digital y la protección frente a sistemas de videovigilancia y geolocalización. Estatuto de los Trabajadores publicado por el BOE
Por tanto, la política de desconexión digital no es una medida voluntaria reservada a las grandes empresas.
¿Qué empresas deben tener una política de desconexión digital?
La obligación alcanza, con carácter general, a todas las empresas que tengan trabajadores.
Deben disponer de una política de desconexión digital:
- Grandes empresas.
- Pequeñas y medianas empresas.
- Microempresas.
- Asociaciones con personal contratado.
- Fundaciones con trabajadores.
- Despachos profesionales.
- Empresas con trabajo presencial.
- Empresas con teletrabajo.
- Empresas con modelos híbridos.
- Negocios que utilizan WhatsApp para organizar el trabajo.
Una empresa con dos o tres trabajadores también debe respetar el derecho a la desconexión y elaborar su política de desconexión digital.
Un autónomo sin empleados no necesita crear una política laboral para sí mismo. Sin embargo, cuando contrata trabajadores pasa a tener las obligaciones propias de un empleador.
¿Por qué es necesaria una política de desconexión digital?
La facilidad para enviar mensajes puede provocar que las comunicaciones fuera de horario se conviertan en una práctica habitual.
Aunque un responsable no exija expresamente una respuesta, el trabajador puede interpretar que debe contestar inmediatamente para demostrar compromiso o evitar consecuencias negativas.
La política de desconexión digital reduce esta presión y establece unas reglas comunes para toda la organización.
Entre sus objetivos se encuentran:
- Garantizar los periodos de descanso.
- Evitar prolongaciones encubiertas de jornada.
- Prevenir la fatiga informática.
- Reducir los riesgos psicosociales.
- Mejorar la conciliación.
- Evitar comunicaciones innecesarias fuera de horario.
- Ordenar el uso de herramientas digitales.
- Proteger las vacaciones y los permisos.
- Prevenir conflictos laborales.
- Mejorar la organización del trabajo.
Una política de desconexión digital bien diseñada beneficia tanto a la plantilla como a la propia empresa.
Qué dice la normativa sobre la desconexión digital
El artículo 88 de la Ley Orgánica 3/2018 reconoce el derecho de los trabajadores y empleados públicos a la desconexión digital para garantizar el respeto de su tiempo de descanso, permisos y vacaciones, así como su intimidad personal y familiar.
La forma de ejercer este derecho debe atender a la naturaleza y al objeto de la relación laboral. Puede desarrollarse mediante negociación colectiva o acuerdos entre la empresa y los representantes de los trabajadores.
La empresa debe elaborar una política de desconexión digital después de dar audiencia a la representación legal de la plantilla.
Esta política debe definir las modalidades de ejercicio del derecho e incluir acciones de formación y sensibilización sobre el uso razonable de las herramientas tecnológicas.
La normativa presta especial atención a quienes trabajan total o parcialmente a distancia y a quienes utilizan herramientas tecnológicas en su domicilio.
Desconexión digital y trabajo a distancia
La Ley 10/2021, de trabajo a distancia, reconoce expresamente el derecho a la desconexión digital de las personas que trabajan a distancia, especialmente mediante teletrabajo.
El deber empresarial implica limitar el uso de los medios tecnológicos de comunicación y trabajo durante los periodos de descanso. La empresa también debe respetar la duración máxima de la jornada y lo previsto en los convenios o acuerdos colectivos. Ley 10/2021, de trabajo a distancia
En consecuencia, la política de desconexión digital debe prestar una atención especial al teletrabajo.
Trabajar desde casa no significa tener disponibilidad permanente. Tampoco autoriza a la empresa a extender la jornada mediante mensajes, llamadas o encargos realizados al finalizar el horario.
La política de desconexión digital debería regular, entre otras cuestiones:
- La hora de inicio y finalización de la jornada.
- Los periodos de disponibilidad obligatoria.
- La flexibilidad horaria.
- El envío de comunicaciones.
- Las reuniones virtuales.
- La utilización del ordenador profesional.
- Las incidencias técnicas.
- El registro de jornada.
- Los tiempos de descanso.
- Las situaciones excepcionales.
Diferencia entre horario flexible y disponibilidad permanente
La flexibilidad horaria permite adaptar el inicio y la finalización de la jornada dentro de unos límites acordados.
No significa que el trabajador deba estar conectado durante todo el día.
La política de desconexión digital debe diferenciar entre:
- Tiempo efectivo de trabajo.
- Horario flexible.
- Pausas.
- Periodos de descanso.
- Guardias.
- Disponibilidad acordada.
- Situaciones urgentes.
Si un trabajador puede organizar su jornada con flexibilidad, la empresa puede establecer franjas de coincidencia o disponibilidad. Fuera de ellas debe respetarse la política de desconexión digital.
La flexibilidad no puede utilizarse para justificar una conexión continua ni una ampliación irregular de la jornada.
Qué debe contener una política de desconexión digital
La normativa no establece un único modelo obligatorio. Cada empresa debe adaptar la política de desconexión digital a su actividad, horarios, estructura y herramientas de comunicación.
No obstante, el documento debería contener determinados apartados esenciales.
Identificación de la empresa
La política de desconexión digital debe identificar a la empresa y explicar su ámbito de aplicación.
Personas incluidas
Debe aplicarse a toda la plantilla, incluido el personal directivo. También puede extenderse a becarios, colaboradores y personal de empresas externas cuando utilicen los canales internos.
Finalidad
El documento debe explicar que pretende garantizar el descanso, la conciliación, la salud y la intimidad personal y familiar.
Horarios de referencia
La política de desconexión digital debe identificar los horarios generales o explicar cómo se determina el horario individual de cada trabajador.
Canales afectados
Conviene incluir:
- Correo electrónico.
- Teléfono.
- WhatsApp.
- Aplicaciones de mensajería.
- Plataformas de gestión.
- Videollamadas.
- Intranet.
- Sistemas de avisos.
- Dispositivos corporativos.
Normas para enviar comunicaciones
La política de desconexión digital puede recomendar que los mensajes se envíen dentro del horario de la persona destinataria.
Cuando sea necesario redactar un correo fuera de horario, puede utilizarse la función de envío programado.
También conviene incluir una indicación en la firma del correo aclarando que no se espera una respuesta fuera de la jornada.
Derecho a no responder
Debe indicarse claramente que los trabajadores no están obligados a leer ni contestar comunicaciones durante sus periodos de descanso, salvo las excepciones válidamente previstas.
Reuniones
Las reuniones deben convocarse dentro de la jornada y con una duración que permita su finalización antes de que termine el horario.
Vacaciones y permisos
La política de desconexión digital debe impedir que las vacaciones se conviertan en un periodo de disponibilidad informal.
Puede establecerse:
- Un mensaje automático de ausencia.
- Una persona sustituta.
- El traspaso previo de tareas.
- La desviación de comunicaciones.
- La prohibición de contactar salvo situación excepcional.
Situaciones urgentes
Las excepciones deben definirse de forma concreta. Utilizar expresiones genéricas como “cuando la empresa lo necesite” puede vaciar de contenido el derecho.
Formación y sensibilización
La política de desconexión digital debe incorporar acciones destinadas a promover un uso razonable de las herramientas tecnológicas.
Seguimiento
El documento puede establecer revisiones periódicas, indicadores y canales para comunicar incumplimientos.
Cómo elaborar una política de desconexión digital
La política de desconexión digital no debería copiarse sin más de otra empresa. Debe reflejar el funcionamiento real del negocio.
1. Analizar la organización
El primer paso consiste en estudiar:
- Horarios.
- Turnos.
- Departamentos.
- Trabajo a distancia.
- Canales utilizados.
- Puestos con disponibilidad.
- Guardias.
- Diferencias horarias.
- Picos de trabajo.
- Comunicaciones habituales fuera de jornada.
Este diagnóstico permite identificar las situaciones que debe resolver la política de desconexión digital.
2. Revisar el convenio colectivo
El convenio aplicable puede contener disposiciones específicas sobre desconexión, disponibilidad, guardias, registro horario o utilización de dispositivos.
La política de desconexión digital debe respetar lo previsto en el convenio colectivo y en los acuerdos de empresa.
3. Dar audiencia a los representantes
Antes de aprobar el documento, la empresa debe dar audiencia a los representantes de los trabajadores.
Dar audiencia no equivale necesariamente a que siempre sea obligatorio alcanzar un acuerdo, pero la empresa debe permitir que la representación conozca el contenido y formule observaciones.
Si no existe representación legal de los trabajadores, la empresa debe elaborar igualmente la política de desconexión digital.
4. Redactar medidas concretas
Las medidas deben ser claras y aplicables. No basta con una declaración general sobre el derecho al descanso.
5. Comunicar la política
La política de desconexión digital debe entregarse o ponerse a disposición de toda la plantilla.
La empresa puede comunicarla mediante:
- Correo corporativo.
- Intranet.
- Portal del empleado.
- Entrega firmada.
- Manual de bienvenida.
- Sesiones informativas.
- Formación interna.
6. Formar a responsables y trabajadores
Los mandos intermedios y directivos deben conocer especialmente la política de desconexión digital, porque sus hábitos de comunicación influyen en el resto de la plantilla.
7. Revisar su cumplimiento
La empresa debe comprobar si continúan enviándose mensajes fuera de horario, si se convocan reuniones tardías o si existen departamentos con una disponibilidad excesiva.
Ejemplo de medidas de desconexión digital
Una política de desconexión digital puede incorporar medidas como las siguientes:
- No exigir respuestas fuera de la jornada.
- Programar el envío de correos.
- Evitar llamadas profesionales durante el descanso.
- No crear grupos de WhatsApp obligatorios con números personales.
- Celebrar reuniones dentro del horario.
- Respetar las vacaciones y permisos.
- Designar sustitutos durante las ausencias.
- Desactivar notificaciones en dispositivos profesionales.
- Establecer canales específicos para emergencias.
- Prohibir represalias por no responder fuera del horario.
- Formar a la plantilla sobre hábitos digitales saludables.
- Revisar periódicamente las cargas de trabajo.
- Incluir recordatorios automáticos en el correo.
- Regular las comunicaciones entre personas con horarios distintos.
Estas medidas convierten la política de desconexión digital en una herramienta práctica y no en un documento meramente formal.
¿Puede la empresa enviar correos fuera del horario?
El envío de un correo fuera de horario no implica automáticamente que exista una infracción.
Debe analizarse si:
- Se espera una respuesta inmediata.
- La conducta es ocasional o reiterada.
- Existe presión sobre el trabajador.
- Se producen consecuencias por no contestar.
- El mensaje encarga una tarea urgente.
- La persona destinataria se encuentra de vacaciones.
- El horario es conocido por quien envía el mensaje.
- La empresa dispone de medidas para evitar estas situaciones.
La política de desconexión digital puede permitir la redacción de correos fuera de horario, pero recomendar que se programe su envío para la siguiente jornada.
Lo esencial es que el trabajador no se sienta obligado a permanecer conectado.
¿Se puede utilizar WhatsApp para trabajar?
WhatsApp puede utilizarse como herramienta profesional, pero debe hacerse con prudencia.
La política de desconexión digital debería regular:
- Si su utilización es obligatoria.
- En qué horarios puede usarse.
- Qué tipo de mensajes pueden enviarse.
- Si se facilitan teléfonos corporativos.
- Qué sucede durante las vacaciones.
- Cómo se gestionan las urgencias.
- Quién administra los grupos.
- Cómo se protege la información compartida.
Incluir a un trabajador en un grupo profesional con su número particular puede afectar a su privacidad. Además, el envío constante de mensajes puede dificultar la desconexión.
Una política de desconexión digital eficaz debe evitar que WhatsApp se convierta en un canal permanente de disponibilidad.
Qué ocurre con las urgencias
Algunas actividades necesitan atender incidencias fuera del horario ordinario. Puede suceder en servicios técnicos, transporte, sanidad, informática, seguridad, hostelería o mantenimiento.
La existencia de urgencias no elimina la política de desconexión digital.
La empresa debería establecer:
- Qué se considera una urgencia real.
- Qué puestos deben atenderla.
- Qué sistema de guardias se utilizará.
- Cuánto dura la disponibilidad.
- Cómo se compensa.
- Qué canal debe emplearse.
- Quién puede activar el aviso.
- Cómo se registra la intervención.
- Qué descanso corresponde posteriormente.
No es adecuado calificar como urgente cualquier asunto que podría esperar hasta la siguiente jornada.
Si la disponibilidad forma parte habitual del puesto, debe organizarse y compensarse conforme a la normativa, el convenio y el contrato.
La desconexión digital durante las vacaciones
Las vacaciones son tiempo de descanso y no un periodo de disponibilidad reducida.
La política de desconexión digital debe proteger al trabajador frente a:
- Llamadas recurrentes.
- Consultas sobre expedientes.
- Solicitudes de contraseñas.
- Revisión de correos.
- Participación en reuniones.
- Resolución de incidencias ordinarias.
- Mensajes enviados a grupos internos.
La empresa debería organizar las sustituciones antes de que comiencen las vacaciones.
El trabajador puede configurar una respuesta automática indicando la duración de su ausencia y la persona de contacto.
Una adecuada política de desconexión digital evita que la falta de planificación termine trasladándose al empleado que está descansando.
Desconexión digital y registro de jornada
El registro de jornada y la política de desconexión digital están relacionados.
Si un trabajador contesta mensajes, realiza llamadas o resuelve tareas fuera de su horario, ese tiempo puede tener la consideración de trabajo efectivo dependiendo de las circunstancias.
La empresa no debería utilizar comunicaciones digitales para prolongar la jornada sin registrarla.
La política de desconexión digital debe coordinarse con:
- El sistema de fichaje.
- Las horas extraordinarias.
- La distribución irregular.
- Las guardias.
- La disponibilidad.
- El teletrabajo.
- Los viajes profesionales.
- Las pausas.
Una contradicción entre el horario registrado y la actividad digital puede generar conflictos o reclamaciones.

Riesgos psicosociales y salud laboral
La hiperconectividad puede producir:
- Fatiga mental.
- Estrés.
- Ansiedad.
- Problemas de sueño.
- Sensación de vigilancia.
- Dificultad para conciliar.
- Agotamiento profesional.
- Pérdida de concentración.
- Reducción del descanso.
- Tecnoestrés.
El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo relaciona la desconexión con la prevención de riesgos derivados del uso intensivo de las tecnologías y ofrece recomendaciones para implantarla desde la perspectiva de la seguridad y la salud. Guía básica de desconexión digital del INSST
La política de desconexión digital debería integrarse en la gestión preventiva de la empresa, especialmente cuando se hayan identificado riesgos psicosociales.
No basta con responsabilizar al trabajador de apagar el teléfono. La organización del trabajo debe hacer posible la desconexión.
Responsabilidad de los mandos intermedios
Los responsables de equipos desempeñan un papel fundamental.
Una política de desconexión digital pierde eficacia si los directivos continúan enviando tareas por la noche, convocando reuniones al final de la jornada o llamando durante las vacaciones.
Los mandos deben recibir formación para:
- Planificar las tareas.
- Evitar urgencias artificiales.
- Respetar horarios diferentes.
- Utilizar el envío programado.
- Organizar sustituciones.
- Detectar sobrecargas.
- No valorar la disponibilidad permanente como compromiso.
- Evitar represalias directas o indirectas.
El ejemplo de los responsables resulta tan importante como el contenido escrito de la política de desconexión digital.
¿Puede sancionarse a un trabajador por no responder?
Con carácter general, un trabajador no debería ser sancionado por no atender comunicaciones durante su tiempo de descanso.
La situación puede ser diferente cuando existe una guardia o disponibilidad válidamente organizada y conocida por el trabajador.
La política de desconexión digital debe aclarar estas circunstancias para evitar interpretaciones contradictorias.
Tampoco deberían perjudicarse las posibilidades de promoción, las evaluaciones o los incentivos de quienes ejercen su derecho a desconectar.
Una cultura empresarial que premia a quien responde permanentemente puede incumplir en la práctica la política de desconexión digital, aunque disponga de un documento formal.
Consecuencias de no tener una política de desconexión digital
La ausencia de una política de desconexión digital puede provocar diferentes riesgos:
- Reclamaciones de trabajadores.
- Conflictos por horas extraordinarias.
- Actuaciones de la Inspección de Trabajo.
- Problemas relacionados con el registro de jornada.
- Infracciones en materia laboral o preventiva.
- Reclamaciones por daños.
- Aumento del absentismo.
- Riesgos psicosociales.
- Deterioro del clima laboral.
- Rotación de personal.
- Daño reputacional.
La calificación de una posible infracción y la sanción aplicable dependerán de los hechos concretos. No existe necesariamente una única sanción automática por no disponer del documento, ya que pueden verse afectadas distintas obligaciones laborales, de jornada, prevención o intimidad.
El régimen de infracciones y sanciones laborales se encuentra regulado en la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social. LISOS publicada en el BOE
La política de desconexión digital sirve para acreditar que la empresa ha establecido medidas, pero debe aplicarse realmente.
Errores frecuentes al implantarla
Copiar un modelo genérico
Una política de desconexión digital que no refleja los horarios, turnos y canales reales de la empresa será difícil de aplicar.
Prohibir únicamente los correos
La desconexión afecta también a llamadas, mensajes, plataformas, reuniones y notificaciones.
No consultar a los representantes
La empresa debe dar audiencia a la representación legal antes de aprobar la política de desconexión digital.
No formar a los responsables
Entregar el documento sin cambiar los hábitos de los mandos limita su efectividad.
Definir demasiadas excepciones
Una excepción genérica basada en las “necesidades del servicio” puede vaciar el derecho de contenido.
Confundir desconexión con prohibición absoluta
La política de desconexión digital puede adaptarse a guardias, turnos y situaciones excepcionales, siempre que se regulen correctamente.
No revisar el documento
Los horarios, herramientas y formas de organización cambian. La política de desconexión digital debe actualizarse cuando cambie la realidad de la empresa.
Pensar que el teletrabajador siempre está disponible
El trabajo a distancia no amplía la jornada ni convierte el domicilio en un centro permanentemente abierto.
Cómo comprobar si la política funciona
La empresa puede revisar la eficacia de la política de desconexión digital mediante determinados indicadores:
- Correos enviados fuera de horario.
- Llamadas realizadas durante descansos.
- Reuniones que terminan después de la jornada.
- Mensajes enviados durante vacaciones.
- Horas extraordinarias.
- Incidencias por falta de sustitución.
- Quejas de la plantilla.
- Resultados de evaluaciones psicosociales.
- Utilización de sistemas de envío programado.
- Cumplimiento de las guardias establecidas.
También puede realizar encuestas internas anónimas para conocer si los trabajadores sienten presión para responder.
Si existe una diferencia importante entre el documento y la práctica diaria, deberá revisarse la política de desconexión digital o su aplicación.
Cada cuánto debe revisarse
No existe una periodicidad única para todas las empresas.
Resulta recomendable revisar la política de desconexión digital:
- Al menos periódicamente.
- Cuando se implante el teletrabajo.
- Cuando cambien los horarios.
- Al introducir nuevas aplicaciones.
- Cuando se modifique el convenio.
- Tras una reorganización.
- Cuando aparezcan quejas.
- Después de una evaluación de riesgos.
- Al crear sistemas de guardias.
- Cuando se detecten incumplimientos.
Cada revisión debe comunicarse a la plantilla y respetar los procedimientos de participación correspondientes.
Beneficios para la empresa
La política de desconexión digital no debe entenderse solamente como una obligación administrativa.
Aplicarla correctamente puede mejorar:
- La productividad.
- La concentración.
- La calidad del descanso.
- La planificación.
- La conciliación.
- El clima laboral.
- La retención del talento.
- La prevención de riesgos.
- La organización de las sustituciones.
- La imagen de la empresa.
Una plantilla descansada puede trabajar con mayor concentración que una plantilla sometida a interrupciones constantes.
La política de desconexión digital también obliga a identificar problemas organizativos que antes se resolvían mediante mensajes fuera de horario.
Conclusión
La política de desconexión digital es el documento mediante el cual la empresa establece las reglas necesarias para garantizar que los trabajadores no tengan que atender comunicaciones profesionales durante sus periodos de descanso.
Todas las empresas con trabajadores deben valorar su situación y elaborar una política de desconexión digital adaptada a sus horarios, actividad, puestos y canales de comunicación.
El documento debe prepararse previa audiencia de los representantes de los trabajadores e incluir medidas de formación y sensibilización.
Una política de desconexión digital adecuada debe regular correos, llamadas, WhatsApp, reuniones, vacaciones, teletrabajo, guardias y situaciones urgentes.
No basta con aprobar el documento. La dirección y los mandos intermedios deben respetarlo y evitar comportamientos que generen disponibilidad permanente.
En Allges ayudamos a autónomos y empresas a revisar sus obligaciones laborales y a preparar protocolos internos adaptados a sus necesidades. Una política de desconexión digital correctamente implantada puede prevenir conflictos, proteger la salud de la plantilla y mejorar la organización del trabajo.
FAQ´s
¿Qué es la política de desconexión digital?
La política de desconexión digital es un documento interno que regula el derecho de los trabajadores a no atender comunicaciones profesionales fuera de su jornada, durante descansos, permisos y vacaciones.
¿Es obligatoria la política de desconexión digital?
Sí. Las empresas con trabajadores deben elaborar una política de desconexión digital, con audiencia previa de sus representantes cuando exista representación legal.
¿También es obligatoria para una pequeña empresa?
Sí. Una microempresa con trabajadores también debe disponer de una política de desconexión digital. La normativa no establece una exención general por tener una plantilla reducida.
¿Debe firmarla cada trabajador?
La norma exige elaborar y comunicar la política de desconexión digital. Recabar una firma de recepción puede servir para acreditar que la plantilla ha sido informada, aunque la obligación no se reduce a conseguir firmas.
¿Puede enviarse un correo por la noche?
Puede redactarse fuera de horario, pero no debería exigirse su lectura o respuesta inmediata. La política de desconexión digital puede recomendar el envío programado.
¿Los directivos también tienen derecho a desconectar?
Sí. La norma indica expresamente que la política interna debe dirigirse a los trabajadores, incluidos quienes ocupen puestos directivos.
¿Qué sucede cuando existen guardias?
Las guardias y los periodos de disponibilidad deben organizarse claramente, respetando el convenio, el contrato, la jornada y los descansos. La política de desconexión digital debe explicar cómo funcionan.
¿Puede utilizarse WhatsApp para enviar instrucciones?
Puede utilizarse, pero la política de desconexión digital debe establecer horarios, finalidades y límites, además de respetar la privacidad de los trabajadores.
¿La desconexión digital se aplica durante el teletrabajo?
Sí. La política de desconexión digital es especialmente importante en el trabajo a distancia, porque la tecnología puede dificultar la separación entre jornada y descanso.
¿Basta con descargar un modelo de internet?
No es recomendable. La política de desconexión digital debe adaptarse a los horarios, herramientas, turnos, guardias y características concretas de la empresa.


