El permiso por lluvias permite proteger a las personas trabajadoras cuando las circunstancias previstas legalmente impiden acudir al centro o existe un riesgo grave e inminente. Para aplicarlo correctamente hay que relacionar la situación meteorológica con el desplazamiento, el lugar de trabajo y el horario afectado.
Una alerta puede aportar información decisiva, pero cualquier aviso no genera automáticamente cuatro días de ausencia. Tampoco es necesario esperar siempre a una prohibición formal de circular: la ley contempla recomendaciones de las autoridades y situaciones de riesgo grave e inminente.
Gestionar el permiso por lluvias exige comunicar lo ocurrido, conservar las pruebas disponibles y decidir cómo organizar la actividad. La empresa debe poder distinguir entre ausencia retribuida, trabajo a distancia y medidas preventivas sobre el trabajo presencial.
En esta entrada explicamos el permiso por lluvias con un guion para trabajadores y empresas, ejemplos de acreditación y criterios para revisar la situación mientras dure el episodio.
Qué cubre el permiso por lluvias
La regulación se encuentra en el artículo 37.3.g) del Estatuto de los Trabajadores. Aunque habitualmente se denomine permiso por lluvias o permiso climático, su alcance incluye otras catástrofes y fenómenos meteorológicos adversos.
El precepto contempla hasta cuatro días de ausencia retribuida por imposibilidad de acceder al centro o transitar por las vías necesarias para acudir a él como consecuencia de recomendaciones, limitaciones o prohibiciones de desplazamiento de las autoridades competentes. También contempla la concurrencia de una situación de riesgo grave e inminente.
El permiso por lluvias requiere, como los permisos de este apartado, aviso y justificación. Cuando concurren sus requisitos, es un derecho de la persona trabajadora, no una concesión discrecional de la empresa. BOE: artículo 37 del Estatuto de los Trabajadores.
Para analizar el permiso por lluvias deben comprobarse tres cuestiones relacionadas:
- Qué circunstancia impide el acceso o genera el riesgo.
- Cómo afecta al desplazamiento o a la situación laboral concreta.
- Durante qué jornada o franja temporal se mantiene.
No basta con comprobar si el establecimiento permanece abierto. Una tienda puede funcionar con normalidad y, al mismo tiempo, tener empleados que no pueden llegar desde una zona afectada.

Una alerta no equivale siempre a una ausencia automática
El permiso por lluvias no se activa exclusivamente por un color. La norma laboral no establece una equivalencia general entre aviso amarillo, naranja o rojo y un número fijo de días de permiso.
AEMET utiliza niveles de aviso para informar sobre la peligrosidad de fenómenos previstos u observados en una zona y un intervalo temporal. Su plan distingue peligro bajo, importante y extraordinario, e incluye recomendaciones de actuación. AEMET: Plan Meteoalerta.
Para decidir sobre el permiso por lluvias hay que leer el contenido completo: fenómeno, municipios o zona afectada, hora de inicio, duración y recomendaciones. Después se contrasta con las indicaciones de protección civil, las autoridades de tráfico y la situación efectiva.
| Situación | Qué debe comprobarse |
|---|---|
| Aviso meteorológico general | Si afecta realmente al trayecto, al centro o al horario de esa persona |
| Recomendación oficial de evitar desplazamientos | Su ámbito territorial y temporal y su relación con la imposibilidad de acudir |
| Carretera cortada o transporte suspendido por el temporal | Qué acceso queda afectado y si existen alternativas reales y seguras |
| Riesgo grave e inminente, aunque todavía no haya una prohibición formal | Los hechos que lo sustentan y las medidas necesarias para proteger a la persona |
| Finalización del aviso, pero accesos todavía bloqueados | Si persisten las circunstancias que justificaron la ausencia |
La valoración del permiso por lluvias debe evitar dos conclusiones automáticas: concederlo por cualquier aviso o descartarlo porque ninguna autoridad haya utilizado la palabra «prohibido».
Cuánto dura y qué sucede después de cuatro días
El permiso por lluvias contempla inicialmente hasta cuatro días. Esto no significa que toda persona afectada disponga de cuatro días completos aunque la causa desaparezca antes.
La gestión debe atender a las jornadas en que correspondía trabajar y a la persistencia de la circunstancia justificativa. Conviene registrar el turno afectado y cuándo se recuperan las condiciones para prestar servicios con seguridad.
Si transcurren los cuatro días y la causa continúa, el permiso por lluvias se prolonga hasta que desaparezcan las circunstancias que lo justificaron. No se transforma automáticamente en una ausencia sin retribución al llegar el quinto día.
La empresa puede valorar una suspensión contractual o una reducción de jornada por fuerza mayor conforme al artículo 47.6. Para la causa consistente en que persista la imposibilidad de acceso, la norma exige que no sea posible el trabajo a distancia en los términos legales. La medida requiere su procedimiento y la intervención de la autoridad laboral; no nace simplemente porque haya terminado el cuarto día.
La imposibilidad de acceso que fundamenta el permiso por lluvias no permite sustituir esos primeros cuatro días por un ERTE basado únicamente en esa misma causa. La ley admite que durante ese período exista otra causa de fuerza mayor diferente que deba analizarse separadamente. BOE: artículos 37.3.g) y 47.6 del Estatuto.
Guion del trabajador: cómo comunicar la imposibilidad de acudir
El aviso sobre el permiso por lluvias debe enviarse tan pronto como se conozca la situación. Si la emergencia impide comunicar antes del inicio del turno, debe informarse en cuanto sea posible y explicar esa circunstancia.
Una comunicación útil responde a cinco preguntas:
- ¿Qué turno o jornada está afectado?
- ¿Desde qué zona y por qué acceso se debía acudir?
- ¿Qué recomendación, limitación, corte o riesgo impide hacerlo?
- ¿Qué evidencias están disponibles?
- ¿Existen condiciones reales para trabajar a distancia, si el puesto lo permite?
Para comunicar el permiso por lluvias puede adaptarse este texto:
Buenos días. Mi turno de hoy, [fecha], comienza a las [hora] en [centro]. No puedo acceder por [vía o zona afectada] debido a [corte, recomendación oficial, limitación o riesgo concreto]. Adjunto [aviso o justificante], vigente desde [hora]. Comunico esta incidencia para su tratamiento conforme al artículo 37.3.g) del Estatuto de los Trabajadores. Respecto al trabajo a distancia, [indicar disponibilidad real de conexión y medios, si resulta aplicable]. Informaré de los cambios que permitan revisar la situación.
La comunicación del permiso por lluvias debe describir hechos. Una frase como «hay alerta en la provincia» aporta menos información que identificar la vía cortada, la instrucción oficial y el horario afectado.
No debe exigirse que la persona salga a comprobar personalmente un peligro o llegue hasta una carretera inundada para justificarlo. Protección Civil recomienda seguir la información oficial y evitar atravesar vados inundados. Protección Civil: recomendaciones ante inundaciones.
Qué documentación puede servir para acreditarlo
El permiso por lluvias debe justificarse, pero el artículo 37.3.g) no establece un certificado único obligatorio para todas las situaciones. La prueba debe permitir conectar la incidencia con la ausencia concreta.
Pueden resultar útiles:
| Evidencia | Información que conviene conservar |
|---|---|
| Aviso oficial de AEMET o del servicio meteorológico competente | Zona, fenómeno y horas de vigencia |
| Comunicación de protección civil o del ayuntamiento | Recomendación o restricción y ámbito afectado |
| Mensaje ES-Alert | Contenido, fecha, hora e instrucciones recibidas |
| Información oficial de tráfico | Vía, tramo, sentido y duración del corte |
| Aviso del operador de transporte | Línea suspendida, motivo y previsión de restablecimiento |
| Comunicación interna sobre el centro | Inaccesibilidad, cierre o incidencia que afecta a la actividad |
Para acreditar el permiso por lluvias, una captura debería conservar su origen y fecha. Una imagen reenviada sin contexto puede corresponder a otro municipio o a una alerta ya finalizada.
La empresa puede solicitar aclaraciones proporcionadas, pero debe valorar la información pública que ya tiene a su alcance. Si conoce un corte general que afecta a toda una zona, puede conservar esa evidencia común y vincularla a los trabajadores afectados.
La documentación del permiso por lluvias debe limitarse a lo necesario. Normalmente interesa conocer la zona y el trayecto afectado, sin recopilar un historial completo de desplazamientos personales.
Guion de la empresa: recibir, comprobar y responder
La empresa debe gestionar el permiso por lluvias mediante un canal identificado y una persona responsable de coordinar las incidencias. Esto evita respuestas contradictorias entre encargados o departamentos.
El circuito puede organizarse en seis pasos:
- Confirmar la recepción del aviso.
- Comprobar las fuentes oficiales y la afectación concreta.
- Consultar al servicio de prevención cuando exista riesgo para la seguridad.
- Valorar la viabilidad real del trabajo a distancia.
- Comunicar la medida aplicable y registrar su fundamento.
- Establecer cuándo se revisará la situación.
Mientras se completa la valoración del permiso por lluvias, la prioridad debe ser evitar una exposición peligrosa. La falta de una respuesta inmediata de administración no elimina un riesgo grave e inminente.
Un primer mensaje empresarial puede ser:
Hemos recibido tu comunicación sobre [incidencia] y el turno de [fecha y horario]. Estamos comprobando la información oficial y su afectación al acceso. Prioriza tu seguridad y sigue las indicaciones de las autoridades. [Persona o departamento] coordinará la respuesta y te comunicará la medida aplicable. Revisaremos la situación a las [hora] o antes si se produce un cambio relevante. Facilita, cuando sea posible, [dato concreto pendiente].
Cuando se reconozca el permiso por lluvias, conviene confirmar por escrito la jornada afectada y la próxima revisión. Si procede trabajo a distancia, la comunicación debe concretar horario, tareas, medios y contacto de soporte.
Si la empresa considera que no se cumplen los requisitos del permiso por lluvias, debe explicar los hechos en que se apoya y revisar las evidencias aportadas antes de calificar la ausencia o adoptar medidas disciplinarias.
Cómo valorar alternativas de desplazamiento
El permiso por lluvias exige un análisis de la afectación real. La suspensión de una línea de autobús o el cierre de una carretera deben relacionarse con las posibilidades concretas de acceso.
Una alternativa debe ser practicable, segura y compatible con las indicaciones de las autoridades. No basta con responder «ven por otro camino» sin comprobar si ese itinerario también está afectado, si dispone de transporte o si supone atravesar una zona de riesgo.
Para resolver el permiso por lluvias, empresa y trabajador pueden contrastar la información disponible sin exigir intentos peligrosos de desplazamiento. La valoración no debe apoyarse en que otro compañero haya llegado desde una localidad diferente.
También importa la evolución prevista. Un acceso puede estar abierto y, aun así, existir una recomendación oficial o un riesgo grave e inminente que deba tenerse en cuenta antes de iniciar el desplazamiento.
Cuándo puede organizarse trabajo a distancia
El permiso por lluvias incorpora expresamente la posibilidad de que la empresa establezca trabajo a distancia cuando la naturaleza de la prestación sea compatible y el estado de las redes permita desarrollarlo.
Debe respetarse el resto de obligaciones formales y materiales de la Ley 10/2021, especialmente el suministro de medios, equipos y herramientas adecuados. BOE: previsión de trabajo a distancia en el artículo 37.3.g).
Antes de decidir cómo gestionar el permiso por lluvias, deben comprobarse:
- Las funciones que pueden realizarse desde otra ubicación.
- La disponibilidad de equipos y acceso a las aplicaciones.
- El funcionamiento de la conexión y del suministro eléctrico.
- Las condiciones de seguridad de la ubicación desde la que se trabajará.
- El horario, las tareas y el canal de coordinación.
Disponer de un teléfono móvil personal no demuestra que pueda realizarse toda la jornada. Tampoco es viable exigir conexión ordinaria a alguien cuya vivienda está siendo evacuada o que ha perdido el suministro eléctrico.
Cuando se establece y desarrolla válidamente trabajo a distancia, ese tiempo se registra como trabajo. No se consume simultáneamente como ausencia por permiso por lluvias.
Cómo organizar la actividad mientras existen ausencias
La gestión del permiso por lluvias debe coordinarse con la capacidad real de funcionamiento del centro. Recursos humanos, prevención y responsables operativos necesitan compartir la información necesaria para decidir.
Un cuadro sencillo puede separar estas situaciones:
| Situación de la persona | Respuesta organizativa |
|---|---|
| Puede acudir de forma segura | Mantener o adaptar la actividad según la evaluación preventiva |
| No puede acceder y puede trabajar a distancia con medios adecuados | Organizar esa modalidad conforme a la normativa |
| No puede acceder y no existe trabajo a distancia viable | Aplicar el permiso cuando concurran sus requisitos |
| Ya está en el centro y aparece un riesgo grave e inminente | Activar las medidas de emergencia y protección |
Para cubrir las ausencias por permiso por lluvias, la empresa puede reorganizar tareas y prioridades respetando jornada, descansos y prevención. No debe trasladar el riesgo a compañeros obligándoles a realizar desplazamientos igualmente peligrosos.
También conviene informar a clientes de retrasos o cambios de servicio, aplazar actuaciones presenciales que puedan esperar y coordinarse con proveedores o contratas que accedan al centro.
Tres situaciones para aplicar los criterios
Los siguientes supuestos son orientativos. La decisión sobre el permiso por lluvias debe apoyarse en los hechos y en la normativa o convenio aplicable.
Acceso cortado y puesto presencial
Una persona debe entrar a las 8:00 en un almacén. Las autoridades han cerrado los accesos desde su localidad por inundaciones y recomiendan evitar desplazamientos. No existe una alternativa segura acreditada y sus funciones requieren presencia física.
En estas circunstancias, el permiso por lluvias puede resultar procedente. Deben conservarse el aviso, la afectación al turno y las actualizaciones sobre la reapertura de accesos.
Aviso en otra zona y fuera del horario del trayecto
Existe un aviso amarillo para el litoral durante la tarde. Una persona trabaja por la mañana en una zona interior, con transporte operativo y sin restricciones ni riesgo grave e inminente identificado en su recorrido.
El permiso por lluvias no se justifica automáticamente con ese aviso. La empresa debe mantenerse informada y revisar la situación si cambian las condiciones, sin equiparar todas las zonas de la provincia.
Desplazamiento imposible y trabajo a distancia viable
Una administrativa no puede salir de una zona afectada por restricciones. Su vivienda es segura, dispone del equipo proporcionado por la empresa y funcionan la conexión y las aplicaciones necesarias.
Al valorar el permiso por lluvias, la empresa puede establecer trabajo a distancia cumpliendo las obligaciones aplicables. Si después falla la conexión o cambian las condiciones de seguridad, deberá revisar la medida.

Qué hacer si la alerta llega durante la jornada
La situación no siempre comienza antes de salir de casa. El permiso por lluvias debe distinguirse de las medidas necesarias cuando el personal ya está trabajando y aparece un peligro.
El artículo 21 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales obliga a informar y actuar ante riesgos graves e inminentes. Reconoce el derecho a interrumpir la actividad y, cuando sea necesario, abandonar el lugar de trabajo. Protege frente a perjuicios derivados de esas actuaciones, salvo mala fe o negligencia grave. BOE: riesgo grave e inminente.
Las instrucciones deben adaptarse a la emergencia: evacuar, permanecer en una zona segura o seguir las indicaciones de los servicios competentes. Enviar a toda la plantilla a la carretera puede ser inadecuado si el desplazamiento es precisamente el peligro.
En trabajos al aire libre o en lugares que no pueden quedar cerrados, los avisos naranja o rojo tienen además efectos preventivos específicos cuando las medidas existentes no garantizan la protección: deben adaptarse las condiciones, incluida la reducción o modificación de las horas de jornada. Esto no equivale por sí solo a un permiso general de cuatro días. BOE: condiciones ambientales en el trabajo al aire libre.
Retribución, registro y seguimiento
El permiso por lluvias es retribuido cuando concurren los requisitos legales. La ausencia amparada por este derecho no debe convertirse automáticamente en vacaciones, descuento salarial u horas que haya que recuperar.
En el control horario conviene identificar la ausencia justificada, diferenciándola del trabajo presencial y a distancia. El detalle retributivo se revisará conforme a la normativa y al convenio, especialmente respecto de conceptos vinculados a gastos efectivamente realizados.
El seguimiento del permiso por lluvias debe recoger la causa, el turno, las pruebas, la decisión y las revisiones posteriores. Si desaparece el aviso pero continúa cortado el acceso, esa circunstancia debe mantenerse en la valoración.
La reincorporación se organizará cuando cesen las condiciones que justifican la ausencia y pueda realizarse con seguridad. Si el cambio ocurre durante el turno, conviene concretar y documentar las instrucciones aplicables al tiempo restante.
Qué debe prever el convenio o protocolo de la empresa
El permiso por lluvias debe coordinarse con el convenio colectivo y los protocolos de emergencia. Estos pueden concretar canales de aviso, responsables, documentación y medidas organizativas, respetando el derecho legal.
El Estatuto contempla la negociación colectiva de protocolos frente a catástrofes y fenómenos meteorológicos adversos. También reconoce al comité de empresa información sobre las medidas previstas cuando se activan alertas. BOE: artículos 64 y 85 del Estatuto.
Para gestionar el permiso por lluvias, el protocolo debería estar preparado antes de la emergencia: quién consulta las alertas, quién comunica las medidas, cómo se reciben incidencias y cómo se revisa el retorno a la actividad.
En Allges te ayudamos a valorar el permiso por lluvias, revisar las pruebas de la incidencia y coordinar su tratamiento laboral con la organización del trabajo. Un procedimiento claro permite proteger a las personas y gestionar las ausencias con criterios coherentes.
FAQ´s
¿Cualquier alerta meteorológica permite faltar al trabajo?
No. El permiso por lluvias exige relacionar la situación con los supuestos legales de imposibilidad de acceso o riesgo grave e inminente. Deben valorarse la zona, el horario, las indicaciones oficiales y la afectación concreta.
¿Hace falta siempre un certificado de la policía?
No existe un certificado único exigido por el artículo 37.3.g). El permiso por lluvias debe justificarse con evidencias adecuadas, que pueden incluir avisos oficiales, cortes de tráfico y comunicaciones del transporte.
¿El permiso termina obligatoriamente después de cuatro días?
No. El permiso por lluvias se prolonga si persisten las circunstancias justificativas, sin perjuicio de que la empresa tramite una medida por fuerza mayor cuando legalmente proceda.
¿La empresa puede organizar teletrabajo durante el temporal?
Sí, en las condiciones previstas legalmente. Al gestionar el permiso por lluvias debe comprobarse que las funciones, las redes, los equipos y las condiciones de seguridad permiten trabajar a distancia de forma real.
¿El cierre del colegio de un hijo da derecho a este permiso?
El cierre escolar, por sí solo, no acredita los requisitos del permiso por lluvias. Deben analizarse la situación concreta, los derechos de conciliación y las medidas previstas en el convenio o que puedan acordarse.


