Imagínate esta situación: has empezado a ofrecer tus servicios, los clientes están contentos y te piden facturas. Pero hay un pequeño detalle… aún no te has dado de alta como autónomo. «Total, son pocas facturas», piensas. «¿Qué puede pasar?»
La respuesta es clara: mucho más de lo que imaginas. Emitir facturas sin estar dado de alta es una de esas decisiones que pueden costarte muy caro, tanto económica como legalmente.
¿Qué significa exactamente «estar dado de alta»?
Antes de entrar en materia, aclaremos conceptos. Estar dado de alta significa haber formalizado tu actividad económica ante Hacienda y la Seguridad Social. Esto incluye:
- Alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA)
- Declaración del inicio de actividad económica (modelo 036 o 037)
- Alta en el IAE (Impuesto sobre Actividades Económicas) si corresponde
Sin estos trámites, cualquier facturación que realices se considera irregular ante la ley.
Las consecuencias de emitir facturas sin estar dado de alta
1. Sanciones económicas que duelen en el bolsillo
La Seguridad Social no se anda con rodeos. Las multas por trabajar sin estar dado de alta pueden oscilar entre 626 euros y 6.250 euros por cada infracción. Y aquí viene lo peor: cada factura emitida puede considerarse una infracción independiente.
Además, Hacienda también tiene su parte. Las sanciones por no declarar el inicio de actividad pueden llegar hasta los 1.500 euros, sin contar los recargos e intereses de demora.
2. Cotizaciones retroactivas: el efecto dominó
Si te pillan facturando sin alta, la Seguridad Social puede exigirte el pago retroactivo de todas las cotizaciones desde que empezaste la actividad. Esto significa:
- Cuotas de autónomo atrasadas con recargos
- Intereses de demora que se acumulan mes a mes
- Posibles sanciones adicionales por el retraso
3. Problemas con tus clientes
Tus facturas sin alta carecen de validez legal. Esto puede generar:
- Problemas a tus clientes para deducirse tus servicios
- Pérdida de confianza profesional
- Posibles reclamaciones si necesitan justificar gastos ante Hacienda
4. Exclusión de ayudas y subvenciones
Al no estar dado de alta oficialmente, no podrás acceder a:
- Ayudas para emprendedores
- Subvenciones para autónomos
- Programas de apoyo empresarial
- Tarifa plana de autónomos (si la hubiera podido solicitar)
¿Cuándo salta la alarma?
Hacienda y la Seguridad Social tienen varios mecanismos para detectar actividad irregular:
Cruces de datos automáticos
- Facturas emitidas vs. altas declaradas
- Movimientos bancarios sospechosos
- Declaraciones de terceros (tus clientes declaran tus servicios)
Inspecciones dirigidas
- Denuncias de competidores o terceros
- Controles rutinarios en sectores específicos
- Investigaciones por otras irregularidades
La solución: regularizar cuanto antes
Si te encuentras en esta situación, la clave está en actuar rápidamente:
1. Date de alta inmediatamente
- Presenta el modelo 036 o 037 para declarar el inicio de actividad
- Solicita el alta en autónomos en la Seguridad Social
- Regulariza tu situación fiscal con Hacienda
2. Presenta una declaración complementaria
- Declara todos los ingresos obtenidos hasta la fecha
- Calcula y paga los impuestos correspondientes
- Incluye intereses de demora si corresponde
3. Busca asesoramiento profesional
Un buen asesor fiscal puede ayudarte a:
- Minimizar las sanciones mediante alegaciones
- Calcular correctamente las obligaciones pendientes
- Establecer un plan de pagos si es necesario
Prevenir es mejor que curar
La moraleja es clara: nunca empieces a emitir facturas sin estar dado de alta. Los trámites pueden parecer complicados, pero son infinitamente menos costosos que las consecuencias de la irregularidad.
Recuerda que darse de alta como autónomo es más sencillo de lo que parece, especialmente con el asesoramiento adecuado. Y los beneficios van mucho más allá de evitar sanciones: acceso a ayudas, protección social, credibilidad profesional…
Conclusión
Emitir facturas sin estar dado de alta no es un «riesgo menor» que puedas permitirte. Las consecuencias económicas y legales pueden ser devastadoras para tu proyecto empresarial. La regularización temprana y el cumplimiento de las obligaciones fiscales no solo te protegen de sanciones, sino que te abren las puertas a un crecimiento sostenible y legal de tu negocio.
¿Necesitas ayuda para regularizar tu situación o darte de alta como autónomo? En ALLGES te acompañamos en todo el proceso, asegurándonos de que cumples con todas las obligaciones desde el primer día.