El teletrabajo ha dejado de ser una tendencia pasajera para convertirse en una realidad consolidada en el panorama laboral español. Sin embargo, esta modalidad trae consigo una serie de implicaciones fiscales que tanto empresas como trabajadores autónomos deben conocer para cumplir con sus obligaciones tributarias y, al mismo tiempo, aprovechar las ventajas fiscales que ofrece.
En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre la fiscalidad del teletrabajo: qué gastos son deducibles, cómo afecta a la tributación y qué obligaciones debes cumplir para evitar problemas con Hacienda.
¿Qué se considera teletrabajo a efectos fiscales?
Según la legislación española, el teletrabajo es aquella forma de organización laboral en la que el empleado presta sus servicios de manera habitual fuera de las instalaciones de la empresa, utilizando medios tecnológicos para mantener la comunicación.
Para que el teletrabajo tenga efectos fiscales, debe estar formalizado mediante un acuerdo entre empresa y trabajador, y debe cumplir con los requisitos establecidos en la normativa laboral vigente. Esta formalización es fundamental para poder aplicar deducciones y beneficios fiscales.
Gastos deducibles para empresas con empleados en teletrabajo
Las empresas que tienen trabajadores en modalidad de teletrabajo pueden deducirse diversos gastos relacionados con esta actividad, siempre que estén debidamente justificados y sean necesarios para el desarrollo del trabajo.
– Equipamiento tecnológico
Los ordenadores, tablets, teléfonos móviles, impresoras y cualquier otro dispositivo necesario para el desempeño de las funciones del trabajador son gastos deducibles al 100%. Es importante conservar las facturas y justificar que estos equipos se destinan exclusivamente al uso profesional.
– Mobiliario de oficina
Las sillas ergonómicas, escritorios, estanterías y demás mobiliario que la empresa proporcione al trabajador para acondicionar su espacio de trabajo en casa también son deducibles. La clave está en demostrar que estos elementos son necesarios para la actividad laboral.
– Gastos de suministros
Uno de los aspectos más complejos del teletrabajo es la compensación de los gastos de suministros. La empresa puede abonar al trabajador una cantidad en concepto de gastos de electricidad, internet y calefacción. Esta compensación está exenta de tributación en el IRPF del trabajador siempre que no supere los 2 euros por día efectivo de teletrabajo, con un máximo de 26.000 euros anuales.
Para la empresa, estos gastos son deducibles en el Impuesto de Sociedades, pero es fundamental que exista un acuerdo previo y que se documente adecuadamente el número de días trabajados desde casa.
– Software y licencias
Las suscripciones a programas informáticos, herramientas de videoconferencia, almacenamiento en la nube y cualquier licencia necesaria para el trabajo son gastos deducibles para la empresa.
Implicaciones fiscales para autónomos que trabajan desde casa
Los trabajadores autónomos que desarrollan su actividad desde su domicilio particular tienen la posibilidad de deducirse una parte de los gastos de la vivienda, aunque con ciertas limitaciones.
– Deducción de gastos de suministros
Los autónomos pueden deducirse un porcentaje de los gastos de luz, agua, gas, internet y teléfono en función del espacio destinado a la actividad profesional. Para calcular este porcentaje, se divide la superficie del espacio de trabajo entre la superficie total de la vivienda.
Por ejemplo, si tu vivienda tiene 100 m² y destinas 15 m² exclusivamente a tu oficina, podrás deducirte el 15% de los gastos de suministros. Es importante que este espacio esté claramente identificado y se utilice de manera exclusiva para la actividad profesional.
– Gastos de la vivienda
Si eres propietario de la vivienda, puedes deducirte el IBI, la comunidad de propietarios, el seguro del hogar y los gastos de conservación, aplicando el mismo criterio de proporcionalidad. Si la vivienda es alquilada, también puedes deducir la parte proporcional del alquiler.
– Amortización de equipos
Los autónomos pueden amortizar el coste de los equipos informáticos, mobiliario y otros elementos necesarios para su actividad. La amortización permite distribuir el gasto de estos bienes a lo largo de su vida útil, reduciendo la base imponible del IRPF.
Obligaciones fiscales y documentación necesaria
Para poder aplicar correctamente las deducciones relacionadas con el teletrabajo, es imprescindible cumplir con ciertas obligaciones documentales.
– Acuerdo de teletrabajo
Las empresas deben formalizar un acuerdo de teletrabajo con sus empleados que especifique las condiciones, el horario, los medios que proporciona la empresa y la compensación de gastos. Este documento es fundamental para justificar las deducciones ante Hacienda.
– Registro de jornada
Es necesario llevar un registro detallado de los días efectivos de teletrabajo, ya que esto determinará el importe de las compensaciones exentas y las deducciones aplicables.
– Facturas y justificantes
Todas las facturas de equipamiento, mobiliario, software y suministros deben conservarse correctamente. En el caso de los autónomos, es recomendable tener facturas separadas o identificar claramente qué parte corresponde al uso profesional.
– Declaraciones trimestrales y anuales
Tanto empresas como autónomos deben reflejar correctamente estos gastos en sus declaraciones trimestrales de IVA e IRPF o Impuesto de Sociedades, así como en las declaraciones anuales correspondientes.
Errores comunes que debes evitar
– Deducir gastos sin justificación
Uno de los errores más frecuentes es intentar deducir gastos sin contar con la documentación adecuada. Hacienda puede requerir en cualquier momento la justificación de las deducciones aplicadas.
– No formalizar el acuerdo de teletrabajo
Trabajar desde casa sin un acuerdo formal impide aplicar las deducciones y puede generar problemas tanto para la empresa como para el trabajador.
– Aplicar porcentajes incorrectos
Es importante calcular correctamente el porcentaje de uso profesional de la vivienda y los suministros. Aplicar porcentajes excesivos sin justificación puede derivar en sanciones.
– Confundir exenciones con deducciones
La compensación de gastos de teletrabajo para empleados está exenta de IRPF hasta cierto límite, pero esto no significa que sea automáticamente deducible para la empresa sin la documentación adecuada.
Ventajas fiscales del teletrabajo bien gestionado
Cuando el teletrabajo se gestiona correctamente desde el punto de vista fiscal, ofrece importantes ventajas:
- Reducción de la carga fiscal tanto para empresas como para autónomos
- Optimización de recursos al poder deducir gastos que de otro modo no serían deducibles
- Mejora de la rentabilidad al reducir costes operativos como alquileres de oficinas
- Cumplimiento normativo que evita sanciones y problemas con Hacienda
Conclusión
El teletrabajo ha llegado para quedarse, y conocer sus implicaciones fiscales es fundamental para optimizar tu situación tributaria. Ya seas empresa o autónomo, una correcta gestión de los gastos relacionados con el teletrabajo puede suponer un ahorro significativo en tu factura fiscal.
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