Elegir factoring o descuento de pagarés permite anticipar cobros pendientes, pero exige revisar cuánto dinero recibirás, qué coste asumirás y qué ocurrirá si el cliente no paga. Dos ofertas sobre una misma venta pueden aportar cantidades diferentes de liquidez y mantener responsabilidades muy distintas para tu empresa.
La decisión empieza por tus vencimientos. Si necesitas pagar nóminas o proveedores antes de cobrar una venta, debes conocer el importe que faltará en la cuenta y durante cuánto tiempo. Después podrás comparar factoring o descuento de pagarés con una necesidad concreta, utilizando las condiciones completas de cada propuesta.
En esta entrada analizamos las modalidades con y sin recurso, calculamos el coste efectivo mediante un ejemplo y explicamos qué comprobar para reflejar correctamente la operación en la contabilidad.
Qué se financia en cada alternativa
Factoring: cesión de créditos comerciales
El factoring se articula mediante la cesión de derechos de cobro a una entidad, denominada factor. Puede incorporar financiación, gestión de cobro y cobertura del riesgo de insolvencia, según la modalidad contratada. Es importante separar estos servicios: contratar factoring no implica necesariamente anticipar todas las facturas ni recibir todo su importe al inicio. clientebancario.bde.es
Si estás valorando factoring o descuento de pagarés para una cartera recurrente de clientes, comprueba qué deudores admite la entidad, cuánto permite anticipar y si puedes seleccionar las facturas. También existen contratos de factoring sin financiación, orientados a otros servicios de gestión o cobertura.
Descuento: anticipo de un pagaré antes del vencimiento
En el descuento, la empresa entrega el pagaré para recibir anticipadamente su importe, deduciendo los intereses y gastos acordados. El documento recoge una promesa de pago, pero su existencia no garantiza por sí sola que el emisor vaya a pagar.
Para decidir entre factoring o descuento de pagarés, revisa primero qué soporte tienes: una factura pendiente, un pagaré recibido o ambos documentos vinculados a la misma operación. El Banco de España recuerda que los intereses, las comisiones y los gastos del descuento se pactan en el contrato o póliza.
La comparación entre factoring o descuento de pagarés también depende del funcionamiento diario: frecuencia de las ventas, número de clientes, documentos disponibles y trabajo necesario para gestionar cada remesa.

Comparativa de las modalidades habituales
La siguiente tabla permite comparar factoring o descuento de pagarés atendiendo a las obligaciones que asume la empresa. Resume situaciones habituales; las condiciones particulares determinan el alcance de cada contrato.
| Aspecto | Factoring con recurso | Factoring sin recurso | Descuento de pagarés con recurso |
|---|---|---|---|
| Base de la operación | Créditos comerciales cedidos | Créditos comerciales aceptados y cubiertos | Pagarés pendientes de vencimiento |
| Financiación | Según porcentaje y límite aprobados | Según porcentaje y límite aprobados | Nominal admitido, menos costes |
| Insolvencia del cliente | La empresa mantiene el riesgo | El factor asume el riesgo cubierto | La empresa mantiene el riesgo |
| Gestión de cobro | Según servicios contratados | Según servicios contratados | Vinculada al cobro del efecto |
| Cantidad pendiente de liquidar | Puede existir | Puede existir | Depende de las condiciones |
| Principal comprobación | Obligación de reembolso | Cobertura, exclusiones y límites | Reembolso, garantías y gastos |
La modalidad con recurso es habitual en el descuento. También existen operaciones de descuento de pagarés sin recurso: hay que comprobar que esa condición se haya pactado y qué excepciones contiene. Por tanto, elegir factoring o descuento de pagarés no resuelve por sí solo quién soportará el impago.
Con recurso o sin recurso: la diferencia que afecta al riesgo
Qué significa mantener el recurso contra la empresa
Cuando contratas factoring o descuento de pagarés con recurso, recibir dinero hoy no elimina tu responsabilidad contractual si el deudor incumple. La entidad puede reclamarte el reembolso en los términos pactados.
Esto obliga a preparar dos escenarios de tesorería: uno en el que el cliente paga y otro en el que debes atender la devolución de la financiación. Comprueba el momento en que puede producirse el cargo, su importe, los gastos asociados y las garantías comprometidas.
Al comparar factoring o descuento de pagarés, pregunta también si existe aval personal del socio o administrador y qué obligaciones garantiza. Esa condición puede resultar decisiva aunque la diferencia de intereses sea pequeña.
Qué cubre una operación sin recurso
En una modalidad sin recurso, el proveedor financiero asume el riesgo definido en el contrato respecto de los créditos aceptados. La cobertura puede tener límites, porcentajes, requisitos de comunicación y exclusiones.
Antes de contratar factoring o descuento de pagarés sin recurso, verifica especialmente las controversias comerciales. Una factura rechazada por mercancía defectuosa, una prestación discutida o una devolución no tienen necesariamente el mismo tratamiento que la insolvencia del cliente. Las estipulaciones contractuales pueden suspender la cobertura y permitir reclamar cantidades anticipadas en determinados supuestos.
La revisión de factoring o descuento de pagarés debe identificar además cuándo se activa la protección, qué documentación exige y qué ocurre con cualquier importe pendiente de liquidar. No presupongas que esa cantidad estará disponible inmediatamente después de un impago.
Qué costes debes incluir en la comparación
Intereses y base de cálculo
Para comparar factoring o descuento de pagarés, anota el tipo de interés, los días financiados y la cantidad sobre la que se aplica. Comprueba si el contrato utiliza un año de 360 o de 365 días y desde qué fecha empieza a contar.
Un mismo 6 % puede producir importes distintos si una entidad calcula intereses sobre 30.000 euros y otra sobre un anticipo de 27.000 euros. También cambia el resultado si se añaden días hasta la disponibilidad efectiva o hasta la liquidación del cobro.
Comisiones y servicios incluidos
El precio de factoring o descuento de pagarés puede incorporar comisiones de cesión, negociación, gestión, estudio o cobertura. Revisa si se aplican sobre el nominal completo, sobre el anticipo o por documento, y si existen mínimos.
Algunas comisiones de factoring remuneran servicios adicionales al anticipo, como el seguimiento del deudor o la gestión de cobro. Por eso conviene pedir un desglose que permita valorar qué estás pagando.
Cantidades retenidas o pendientes de liquidación
Al revisar factoring o descuento de pagarés, separa una comisión de una cantidad que recibirás posteriormente. Si se anticipa el 90 % de una factura, el 10 % restante puede quedar pendiente de liquidar conforme al contrato.
Ese importe reduce la liquidez inmediata, pero no constituye por ese solo hecho un gasto. Hay que comprobar cuándo se abona y si puede aplicarse a incidencias, ajustes u otras obligaciones. Su función contractual también puede afectar al análisis del riesgo retenido.
Costes de la línea y de las incidencias
La comparación de factoring o descuento de pagarés debe incorporar los costes obligatorios de apertura, renovación, intervención o servicios vinculados que correspondan a la oferta. Si afectan a una línea utilizada muchas veces, distribúyelos con un criterio coherente sobre el uso previsto.
Calcula aparte el escenario de retraso o impago, con los gastos que procedan según el contrato. Para decidir entre factoring o descuento de pagarés, conviene conocer tanto el precio del funcionamiento normal como el desembolso que podría exigir una incidencia.
Ejemplo: anticipar un cobro de 30.000 euros a 60 días
Una pyme tiene un derecho de cobro de 30.000 euros que vence dentro de 60 días. Quiere comparar factoring o descuento de pagarés y obtiene tres propuestas hipotéticas sobre ese mismo crédito.
Son alternativas excluyentes: la factura y el pagaré documentan el mismo cobro. Los porcentajes del ejemplo son supuestos didácticos y no representan tarifas de mercado ni ofertas de entidades concretas.
Para analizar factoring o descuento de pagarés utilizaremos estas condiciones: todos los cargos indicados se descuentan al inicio, el cliente paga puntualmente y cualquier parte no anticipada se liquida el día 60. Las comisiones y gastos son importes finales de la simulación; se compara el coste de caja antes de cualquier efecto fiscal posterior.
Oferta A: descuento con recurso
Se anticipa el nominal completo, con un interés anual simple del 6 %, base 360 días, una comisión del 0,30 % sobre el nominal y otros gastos de 30 euros.
- Intereses: 30.000 × 6 % × 60 ÷ 360 = 300 euros.
- Comisión: 30.000 × 0,30 % = 90 euros.
- Otros gastos: 30 euros.
- Coste total: 420 euros.
- Dinero disponible al inicio: 29.580 euros.
En esta oferta de factoring o descuento de pagarés, la empresa obtiene el mayor ingreso inicial. Sin embargo, mantiene la obligación de responder si el deudor no paga, conforme a las condiciones del descuento.
Oferta B: factoring con recurso
Se anticipa el 90 % del nominal: 27.000 euros. El interés anual simple también es del 6 %, base 360, pero se aplica sobre ese anticipo. La comisión es del 0,50 % del nominal y los demás gastos ascienden a 30 euros.
- Intereses: 27.000 × 6 % × 60 ÷ 360 = 270 euros.
- Comisión: 30.000 × 0,50 % = 150 euros.
- Otros gastos: 30 euros.
- Coste total: 450 euros.
- Dinero disponible al inicio: 26.550 euros.
- Parte pendiente de liquidar el día 60: 3.000 euros.
La comparación de factoring o descuento de pagarés muestra aquí una diferencia de coste de solo 30 euros respecto a la oferta A. La diferencia de dinero disponible al inicio, en cambio, alcanza 3.030 euros.
Oferta C: factoring sin recurso
Se mantiene el anticipo del 90 %, el interés del 6 % y los gastos de 30 euros. La comisión asciende al 1 % del nominal e incorpora la cobertura de insolvencia pactada para el crédito aceptado.
- Intereses: 270 euros.
- Comisión: 30.000 × 1 % = 300 euros.
- Otros gastos: 30 euros.
- Coste total: 600 euros.
- Dinero disponible al inicio: 26.400 euros.
- Parte pendiente de liquidar el día 60: 3.000 euros.
En este ejemplo de factoring o descuento de pagarés, la cobertura añade 150 euros frente a la oferta B. Para valorar ese incremento hay que revisar su alcance. Los 3.000 euros se liquidan el día 60 bajo el supuesto de pago puntual; si hubiera impago, su tratamiento dependería del contrato.
Comparativa del dinero recibido
Esta tabla de factoring o descuento de pagarés distingue el ingreso inicial del cobro total que la empresa obtiene por la operación:
| Concepto | A: descuento con recurso | B: factoring con recurso | C: factoring sin recurso |
|---|---|---|---|
| Nominal del crédito | 30.000 € | 30.000 € | 30.000 € |
| Anticipo bruto | 30.000 € | 27.000 € | 27.000 € |
| Costes descontados al inicio | 420 € | 450 € | 600 € |
| Efectivo recibido al inicio | 29.580 € | 26.550 € | 26.400 € |
| Cobro adicional el día 60 | 0 € | 3.000 € | 3.000 € |
| Total recibido, sin actualizar | 29.580 € | 29.550 € | 29.400 € |
El total recibido suma importes de fechas diferentes. Sirve para conocer la reducción del cobro nominal, pero el coste financiero también debe considerar cuándo se dispone de cada cantidad.
Cómo calcular el coste efectivo del ejemplo
Al comparar factoring o descuento de pagarés, el 6 % de interés nominal no recoge todas las comisiones y gastos. Para esta simulación podemos calcular el coste del periodo sobre el dinero realmente disponible:
Coste del periodo = costes iniciales ÷ efectivo neto recibido al inicio.
Para expresar ese resultado como un coste anualizado equivalente usamos:
Coste anualizado = [(1 + coste del periodo)^(365 ÷ 60) − 1] × 100.
| Indicador | A: descuento con recurso | B: factoring con recurso | C: factoring sin recurso |
|---|---|---|---|
| Coste sobre el efectivo inicial en 60 días | 1,42 % | 1,69 % | 2,27 % |
| Coste anualizado equivalente | 8,96 % | 10,77 % | 14,65 % |
Esta medida facilita comparar factoring o descuento de pagarés con las condiciones del ejemplo. Incluye todos los cargos simulados, también los asociados a servicios y cobertura; no mide exclusivamente el precio del dinero ni sustituye una TAE contractual calculada conforme a sus reglas aplicables.
En las ofertas B y C se anticipan 27.000 euros brutos. Los otros 3.000 euros se cobran al vencimiento, por lo que no se tratan como capital anticipado ni como comisión. Es una distinción necesaria al calcular el coste de factoring o descuento de pagarés con financiación parcial.
Si cambian las fechas, existen liquidaciones intermedias o la retención se libera después, el análisis de factoring o descuento de pagarés debe utilizar todos los flujos con sus fechas. También deben incorporarse los efectos de caja de los impuestos aplicables y, cuando proceda, su recuperación posterior.
Qué opción resuelve realmente la necesidad de liquidez
Supongamos que la pyme necesita disponer de 27.500 euros hoy. La elección de factoring o descuento de pagarés produce estos resultados:
- Oferta A: cubre la necesidad y deja 2.080 euros disponibles.
- Oferta B: deja un importe pendiente de financiar de 950 euros.
- Oferta C: deja un importe pendiente de financiar de 1.100 euros.
Con estas condiciones, A es la única oferta que cubre por sí sola el pago previsto. Si la empresa prefiere la cobertura de C, necesitará fondos propios adicionales, negociar un anticipo mayor o conseguir otra financiación, incorporando su coste.
Por eso, comparar factoring o descuento de pagarés exige fijar primero el dinero necesario y la fecha del pago. Una propuesta puede ser asumible en coste y resultar insuficiente para atender el vencimiento inmediato.
Qué ocurre cuando llega el vencimiento
Al introducir factoring o descuento de pagarés en la previsión de tesorería, evita contabilizar dos veces el mismo cobro. En A, el cliente paga los 30.000 euros a la entidad y la empresa ya no espera recibirlos de nuevo. En B y C, bajo nuestras hipótesis, únicamente recibe los 3.000 euros restantes.
Si el cliente incumple, una operación con recurso puede exigir devolver financiación cuando la empresa ya ha utilizado el anticipo. En el descuento del ejemplo, el contrato podría prever el cargo del nominal de 30.000 euros, además de los gastos procedentes. Hay que comprobarlo expresamente.
La elección de factoring o descuento de pagarés también debe contemplar un retraso sin insolvencia: cuánto tiempo seguirá generando costes, cuándo se liquidará la cantidad pendiente y qué margen de caja queda para continuar pagando.

Cómo afecta a la contabilidad
Al contabilizar factoring o descuento de pagarés, hay que analizar si se han transferido sustancialmente los riesgos y beneficios del derecho de cobro. El Plan General de Contabilidad exige atender a la realidad económica de la operación.
Cuando se mantienen sustancialmente esos riesgos, como sucede habitualmente en el descuento de efectos y el factoring con recurso, el crédito continúa reconocido y se registra un pasivo financiero por la financiación recibida. La entrada en el banco no basta para dar por cancelado el derecho frente al cliente.
La revisión contable de factoring o descuento de pagarés sin recurso requiere examinar las condiciones efectivas. El nombre del producto no permite concluir automáticamente que el crédito puede darse de baja: deben aplicarse los criterios de transferencia de riesgos y beneficios y, cuando corresponda, de control.
El ICAC ha analizado un supuesto de factoring con una cantidad retenida para absorber insolvencias y concluyó que el crédito debía mantenerse porque se conservaba un riesgo sustancial. Esta cuestión es especialmente relevante al comparar factoring o descuento de pagarés con reservas o garantías adicionales.
En cada liquidación conviene conciliar el nominal cedido, el anticipo, los costes, la cantidad pendiente y el cobro final. Los costes deben clasificarse y periodificarse según su naturaleza y el criterio contable aplicable.
Cuándo puede encajar mejor cada alternativa
Si recibes pagarés de forma habitual y necesitas anticipos concretos, comparar factoring o descuento de pagarés puede llevarte a elegir el descuento por su ajuste a esa operativa. La decisión dependerá del precio completo y de tu capacidad para atender un posible reembolso.
Si gestionas una cartera recurrente de facturas, el análisis de factoring o descuento de pagarés debería valorar también el trabajo administrativo que puede asumir el factor. Compara ese servicio con su coste y comprueba qué clientes y facturas quedan admitidos.
Si un impago relevante comprometería la continuidad del negocio, la elección de factoring o descuento de pagarés debe prestar especial atención a la cobertura disponible. Examina su porcentaje, límite y exclusiones junto con el efectivo que recibirás, sin dar por cubierta toda la cartera.
Las tres situaciones requieren revisar el margen de las ventas. Financiar una operación consume parte de su resultado: ese coste debe ser compatible con el precio cobrado y con la rentabilidad que necesita la empresa.
Documentación para comparar ofertas y controlar los cobros
Antes de solicitar factoring o descuento de pagarés, prepara una relación de créditos con cliente, importe, vencimiento, incidencias y documentación disponible. Añade una previsión de tesorería que indique cuánto necesitas anticipar y cuándo.
Para revisar las propuestas, reúne:
- Contrato completo y condiciones particulares.
- Oferta económica con intereses, bases de cálculo, comisiones y mínimos.
- Facturas, pagarés y justificantes de entrega o prestación.
- Relación de deudores aceptados y límites aprobados.
- Condiciones del recurso, garantías y cobertura de insolvencia.
- Porcentaje anticipado y reglas para liquidar la parte pendiente.
- Ejemplo de liquidación y tratamiento de retrasos e impagos.
El control de factoring o descuento de pagarés debe identificar cada crédito de forma única. Una factura y el pagaré que la documenta no son dos cobros diferentes que puedan anticiparse independientemente.
Después de contratar factoring o descuento de pagarés, conserva las liquidaciones y concílialas con el banco y la contabilidad. Si el cliente paga directamente a tu empresa un crédito ya cedido, comunícalo y regularízalo conforme al contrato.
Revisa tus cobros con Allges
En Allges te ayudamos a revisar la documentación y el reflejo contable de tus operaciones. Si estás valorando factoring o descuento de pagarés, podemos analizar el efectivo previsto, los costes y las obligaciones pendientes para que la contabilidad permita entender qué se ha anticipado y qué queda por cobrar.
FAQ´s
¿Qué alternativa suele ser más barata?
No existe una respuesta válida para todas las empresas. Para comparar factoring o descuento de pagarés necesitas ofertas sobre el mismo crédito, plazo y nivel de cobertura. Incluye comisiones, gastos y porcentaje anticipado. En nuestro ejemplo el descuento tiene menor coste, pero mantiene el recurso contra la empresa.
¿Sin recurso significa que nunca tendré que devolver dinero?
No. Al contratar factoring o descuento de pagarés sin recurso debes comprobar qué riesgo asume la entidad. Las disputas comerciales, los incumplimientos del cedente y los créditos fuera de cobertura pueden generar obligaciones de devolución según el contrato. También importa cuándo se activa la protección.
¿La cantidad que no se anticipa es un gasto?
No necesariamente. En factoring o descuento de pagarés puede existir una parte pendiente de liquidar que pertenece al cobro futuro de la empresa. Debes diferenciarla de intereses y comisiones, y verificar cuándo se abona, qué ajustes admite y si actúa como garantía de algún riesgo.
¿El anticipo mejora el beneficio de la empresa?
Por sí mismo, anticipar mediante factoring o descuento de pagarés cambia el calendario de caja y puede incorporar servicios o cobertura. No genera una venta adicional. Sus costes afectan al resultado conforme a su tratamiento contable, aunque la liquidez obtenida pueda facilitar pagos o nuevas operaciones rentables.
¿Puedo eliminar el cliente pendiente de cobro de la contabilidad?
Depende de la transferencia efectiva de riesgos y beneficios y de los demás criterios contables aplicables. Al registrar factoring o descuento de pagarés con riesgos sustanciales retenidos, se mantiene el activo y se reconoce la financiación. La etiqueta «sin recurso» requiere comprobar el contrato antes de decidir su baja.


